Un concejal solicitó al Ayuntamiento de Navas de Oro el expediente sobre la prohibición de acceso a la Zona Recreativa de El Sumidero y un escrito de Fiscalía. El Ayuntamiento alegó que operaba el silencio positivo y que no cabía reclamación ante el organismo de transparencia. La Comisión de Transparencia de Castilla y León estima la reclamación y ordena facilitar el acceso y las copias.
Puntos clave de la argumentación
1
La normativa de régimen local es preferente, pero la LTAIBG es supletoria, permitiendo a los cargos locales recurrir ante organismos independientes de garantía.
2
El silencio administrativo positivo no exime a la Administración de materializar la entrega de la información, siendo impugnable la falta de efectividad de dicho acto presunto.
3
Las reclamaciones frente a estimaciones presuntas que no se hayan materializado no están sujetas a un plazo concreto de interposición.
4
El derecho de acceso a la información de los concejales es una manifestación del derecho fundamental de participación política (art. 23 CE) y debe ser interpretado de la forma más favorable al cargo.
5
El derecho a obtener copias de expedientes administrativos es procedente para el ejercicio de la función de control político y, en este caso, deben facilitarse sin cargo alguno.
Texto completo
Resolución 275/2024, de 13 de septiembre, de la Comisión de
Transparencia de Castilla y León
Asunto: expediente CT-643/2022 / reclamación frente a la falta de acceso a una
información pública solicitada por D. XXX ante el Ayuntamiento de Navas de Oro
(Segovia), en su calidad de miembro de la Corporación municipal
I. ANTECEDENTES
Primero.- Con fecha 26 de julio de 2022, tuvo entrada en el registro electrónico
del Ayuntamiento de Navas de Oro (Segovia) una solicitud de información pública
presentada por D. XXX, en su condición de concejal. El objeto de esta petición se
formuló en los siguientes términos:
“(…) toda la documentación correspondiente al expediente mediante el cual se
adopta la decisión de prohibir el acceso a la Zona Recreativa de El Sumidero, así
como ese escrito de Fiscalía Provincial de Segovia en relación al Expediente
Gubernativo 16/2022. Todo ello, para facilitar el trabajo administrativo, se
solicita tener su acceso mediante la Plataforma Gestiona”.
Segundo.- Con fecha 7 de septiembre de 2022, tuvo entrada en la Comisión de
Transparencia de Castilla y León una reclamación presentada por D. XXX, frente a la
falta de acceso a la información pública indicada en el expositivo anterior.
Tercero.- Recibida la reclamación anterior nos dirigimos al Ayuntamiento de
Navas de Oro poniendo de manifiesto su recepción y solicitando que nos informase sobre
la presunta ausencia de respuesta que había dado lugar a la citada impugnación.
Con fecha 21 de marzo de 2022, se recibió la contestación del Ayuntamiento a
nuestra solicitud de informe. Este informe municipal se emitió en los siguientes términos:
www.procuradordelcomun.org / pccyl.sedelectronica.es
“PRIMERO.- Que el Sr. XXX solicitó consulta al expediente donde figura la
prohibición de acceder a una zona recreativa del «Sumidero», dicha prohibición
se llevó a cabo tras recibir comunicación de la Sra. Fiscal Jefe de la Audiencia
Provincial de Segovia en la que se indicaba «la existencia de un nivel de riesgo
alto en la zona recreativa de ‛El Sumidero’, sita en el término municipal de Navas
de Oro, que nos consta que es de mantenimiento municipal, por lo que se interesa
que desde su Ayuntamiento se adopten las medidas procedentes en evitación de los
incendios forestales, así como que se comunique a esta fiscalía las medidas que se
han adoptado para esta finalidad.»
Tras realizar varias consultas con EL (sic) servicio de SEPRONA de la Guardia
Civil, así como con los Agentes Medio Ambientales de la Junta de Castilla y León,
se procedió a precintar la zona indicada velando por el interés general y en aras
de proteger a los vecinos de este municipio de un incendio pues tal como nos
indicó los colectivos indicados, la situación era muy extrema y máxime cuando se
esperaba gran afluencia en la zona con motivo de las Fiestas de Santiago que se
celebrarían ese fin de semana en la localidad.
De ello se dio publicidad mediante Bando de Alcaldía.
No obstante lo anterior,
SEGUNDO.- Establece el artículo 14 del Real Decreto 2568/1986, de 28 de
noviembre, por el que se aprueba el Reglamento de Organización,
Funcionamiento y Régimen Jurídico de las Entidades Locales que «2. La petición
de acceso a las informaciones se entenderá concedida por silencio administrativo
en caso de que el Presidente o la Comisión de Gobierno no dicten resolución o
acuerdo denegatorio en el término de cinco días, a contar desde la fecha de
solicitud.»
De ello se desprende que no se ha denegado en modo alguno el acceso a la
información solicitada por el Sr. Concejal, por lo tanto, transcurridos cinco días
hábiles desde su solicitud, tan sólo tenía que haber contactado con la Sra.
Secretaría de la corporación municipal, para indicarle el día que pasaría a la
consulta de dicho expediente.
TERCERO.- Señala el artículo 24 de la Ley 19/2013, de 9 de diciembre, de
transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno, en el que basa la
reclamación que:
1. Frente a toda resolución expresa o presunta en materia de acceso podrá
interponerse una reclamación ante el Consejo de Transparencia y Buen Gobierno,
con carácter potestativo y previo a su impugnación en vía contencioso-
administrativa.
www.procuradordelcomun.org / pccyl.sedelectronica.es
2. La reclamación se interpondrá en el plazo de un mes a contar desde el día
siguiente al de la notificación del acto impugnado o desde el día siguiente a aquel
en que se produzcan los efectos del silencio administrativo.
Considero que no se cumple lo preceptuado en tanto en cuanto el silencio a la
petición de consulta no opera en sentido negativo, sino positivo, por lo tanto no
existe resolución expresa o presunta denegando el acceso solicitado por el Sr.
Concejal, careciendo por consiguiente la reclamación presentada ante el Consejo
de Transparencia y Buen Gobierno del fundamento del recurso.
CUARTO.- La Disposición adicional primera de la Ley 19/2013, establece en su
apartado segundo que se regirán por su normativa específica, y por dicha Ley con
carácter supletorio, aquellas materias que tengan previsto un régimen jurídico
específico de acceso a la información.
En consecuencia y considerando que el Sr. XXX solicita acceso a la información
en su calidad de concejal y no como ciudadano o interesado en un procedimiento,
dicho acceso debe regirse por la normativa específica, a saber, Real Decreto
2568/1986, de 28 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento de
Organización, Funcionamiento y Régimen Jurídico de las Entidades Locales, y no
mediante recurso ante el Consejo de Transparencia, hecho corroborado por la
doctrina.
Por todo lo anterior,
Considero que se ha cumplido con el derecho a la información de los cargos
públicos, por entenderse estimada la petición a la misma, al operar el silencio
positivo.
Asimismo no procede recurso ante el CT y BG por existir normativa específica
sobre la materia tal como establece el cuerpo legal y la doctrina”.
II. FUNDAMENTOS JURÍDICOS
Primero.- El artículo 12 de la Ley 19/2013, de 9 de diciembre, de transparencia,
acceso a la información pública y buen gobierno (en adelante, LTAIBG), reconoce a todas
las personas el derecho a acceder a la información pública, en los términos previstos en el
artículo 105. b) de la Constitución Española, desarrollados por la propia Ley. Añade este
precepto que, en el ámbito de sus respectivas competencias, será de aplicación la
correspondiente normativa autonómica.
El artículo 24 de la misma norma dispone que frente a toda resolución expresa o
presunta en materia de acceso a la información pública podrá interponerse una
reclamación ante el Consejo de Transparencia y Buen Gobierno (en adelante, CTBG), con
carácter potestativo y previo a su impugnación en vía contencioso-administrativa.
La disposición adicional cuarta de la misma Ley 19/2013, de 9 de diciembre,
establece que la resolución de la reclamación prevista en el artículo 24 citado
corresponderá, en los supuestos de resoluciones dictadas por las Administraciones de las
Comunidades Autónomas y su sector público, y por las Entidades Locales comprendidas
en su ámbito territorial, al órgano independiente que determinen las Comunidades
Autónomas. En Castilla y León ese órgano es esta Comisión de Transparencia a quien
corresponde la tramitación y resolución de aquella reclamación, ajustándose a lo
dispuesto en materia de recursos en la Ley 39/2015, del Procedimiento Administrativo
Común de las Administraciones Públicas (en adelante, LPAC).
En efecto, de conformidad con lo dispuesto en los artículos 8 y 12 de la
Ley 3/2015, de 4 de marzo, de Transparencia y Participación Ciudadana de Castilla
y León, se crea la Comisión de Transparencia para el conocimiento y resolución de las
reclamaciones que, con carácter potestativo y previo a su impugnación contencioso-
administrativa, se presenten contra las resoluciones expresas o presuntas en materia de
acceso a la información pública dictadas por los organismos y entidades del sector público
autonómico relacionadas en el artículo 2.1 de la Ley 2/2006, de 3 de mayo, de la
Hacienda y del Sector Público de la Comunidad de Castilla y León; por las corporaciones
de derecho público cuyo ámbito de actuación se circunscriba exclusivamente a todo o
parte del territorio de la Comunidad Autónoma; por las Entidades Locales de Castilla
y León y su sector público; y por las asociaciones constituidas por las referidas entidades
y organismos.
En consecuencia, esta Comisión es competente para resolver la reclamación antes
identificada.
Segundo.- Como cuestión previa al análisis de la actuación impugnada, es
necesario analizar la competencia de esta Comisión de Transparencia para resolver la
reclamación presentada, considerando que su autor es concejal de un Ayuntamiento y que
el objeto de su impugnación es la falta de acceso a una información solicitada por este al
Ayuntamiento en el ejercicio de tal condición.
Con carácter general, el artículo 77 de la Ley 7/1985, de 2 abril, Reguladora de las
Bases de Régimen Local (en adelante, LRBRL), establece el derecho de los miembros de
las Corporaciones locales a obtener del Alcalde o Presidente de la Comisión de Gobierno
cuantos antecedentes, datos o informaciones obren en poder de los servicios de la
Corporación y resulten precisos para el desarrollo de su función. Este precepto se
desarrolla en los artículos 14, 15 y 16 del Real Decreto 2568/1986, de 28 de noviembre,
por el que se aprueba el Reglamento de Organización, Funcionamiento y Régimen
Jurídico de las Entidades Locales (en adelante, ROF). Nos encontramos, por tanto, ante un
régimen específico de acceso a la información pública por razón del sujeto solicitante
(cargo representativo local) anterior a la aprobación de la LTAIBG, regulador de un
derecho a la información reforzado debido a su vinculación directa con un derecho
fundamental, como es el de participación y representación política postulado en el artículo
23 de la Constitución Española.
No obstante, de conformidad con lo dispuesto en el punto 2 de la disposición
adicional primera de la LTAIBG, “se regirán por su normativa específica, y por esta Ley
con carácter supletorio, aquellas materias que tengan previsto un régimen jurídico
específico de acceso a la información”. Puesto que ni la LRBRL ni el ROF prevén un
mecanismo específico de garantía distinto del recurso judicial ante una autoridad
independiente análogo a la reclamación regulada en el citado artículo 24 de la LTAIBG, la
supletoriedad de la LTAIBG permite que los miembros de las Corporaciones locales
puedan utilizar también este mecanismo de garantía.
Esta legitimación de los cargos locales para presentar la reclamación prevista en la
LTAIBG ante los correspondientes organismos independientes de garantía, que ya venía
reconociendo esta Comisión de Transparencia, ha sido confirmada expresamente por el
Tribunal Supremo en su Sentencia núm. 312/2022, de 10 de marzo (rec. 3382/2020),
donde se señala que “(…) el hecho de que en la normativa de régimen local exista una
regulación específica, en el plano sustantivo y procedimental, del derecho de acceso a la
información por parte de los miembros de la Corporación en modo alguno excluye que
(…) contra la resolución que deniegue en todo o en parte el acceso a la información el
interesado pueda formular la reclamación que se regula en el artículo 24 de la Ley
19/2013, de 9 de diciembre de transparencia, acceso a la información pública y buen
gobierno (…).” (Fundamento de derecho cuarto).
Tercero.- La asunción de la competencia de esta Comisión de Transparencia para
resolver las reclamaciones presentadas por los miembros de las Corporaciones locales en
materia de derecho de acceso a la información no impide que el régimen jurídico que deba
ser aplicado sea, en primer lugar, el previsto de forma específica en los artículos 77 de la
LRBRL y 14 a 16 del ROF, resultando también aplicables en Castilla y León las
previsiones recogidas en la Sección 2.ª del Capítulo II de la Ley 7/2018, de 14 de
diciembre, por la que se regula la Conferencia de Titulares de Alcaldías y Presidencias de
Diputación, el estatuto de los miembros de las entidades locales y la información en los
Plenos. En este sentido, la Sentencia del Tribunal Supremo 312/2022, de 10 de marzo,
antes citada, recoge expresamente, también en su fundamento de derecho cuarto, que
“(…) la normativa de régimen local contiene una regulación que desarrolla el derecho de
acceso a la información en dicho ámbito por parte de los miembros de la corporación
local. Lo que, a efectos de lo establecido en la citada disposición adicional primera.2 de
la Ley 19/2013, significa que dicho régimen específico habrá de ser aplicado con
carácter preferente a la regulación de la Ley de Transparencia, siendo esta de aplicación
supletoria (…)”.
Entre otras y sin perjuicio de lo que más adelante sea necesario pormenorizar, la
normativa aplicable de régimen local establece las siguientes previsiones en cuanto al
acceso a la información de los miembros de las Corporaciones locales:
1.- Las peticiones de acceso a la información se entenderán concedidas por silencio
administrativo cuando no sean resueltas expresamente en el término de cinco días, a
contar desde la fecha de la solicitud (artículos 12.1 de la Ley 7/2018, de 14 de diciembre,
y 14 del ROF).
2.- Los servicios administrativos están obligados a facilitar la información, sin
necesidad de que el miembro de la Corporación acredite estar autorizado, en los
siguientes casos:
(…)
c) Cuando se trate del acceso a la información o documentación de la entidad local
que sea de libre acceso para los ciudadanos (artículos 12.2 de la Ley 7/2018, de 14 de
diciembre, y 15 del ROF).
3.- La consulta y examen concreto de los expedientes, libros y documentación en
general podrá realizarse, bien en el archivo general o en la dependencia donde se
encuentre, bien mediante la entrega de los documentos o de una copia de estos. El
libramiento de copias se limitará a los casos de acceso libre de los Concejales a la
información y a los casos en que ello sea expresamente autorizado por el Presidente de la
Junta de Gobierno (artículos 13 y 14 de la Ley 7/2018, de 14 de diciembre, así como 16.1
a) del ROF).
Ahora bien, el Tribunal Supremo, en su Sentencia de 15 de junio de 2015 (rec.
3429/2013) ha puesto de manifiesto que los representantes locales no pueden disfrutar, en
ningún caso, de menos garantías que un ciudadano en el momento de ejercer su derecho
de acceso a la información, razón por la cual las normas generales expuestas deben
cohonestarse ahora con la legislación de transparencia de forma tal que nunca aquel
ejercicio sea más restrictivo para un concejal que para un ciudadano. Este principio puede
tener sus consecuencias en aspectos tales como la obtención de copias o la aplicación de
los límites al acceso a la información.
En todo caso, la regla general ha de ser favorable a permitir al cargo representativo
local ejercitar su derecho. El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha
recordado, en este sentido, en sus Sentencias 369/2018, de 17 de abril (rec. 72/2018) y
618/2018, de 21 de junio (rec. 114/2018), lo siguiente: “(…) en caso de duda, la decisión
municipal debe ser siempre la de proporcionar un franco acceso a toda la documentación
que obre en el consistorio, salvo supuestos excepcionales. Ni siquiera si la oposición
realiza una «batería de solicitudes sucesivas» cabe denegar el acceso. El hecho de que no
sea interesado en un procedimiento administrativo no impide tomar conocimiento del
mismo a un miembro de la corporación municipal. Cabe preguntarse la situación pasiva;
¿en qué perjudica al alcalde y al equipo de gobierno que la oposición tenga acceso a
determinados expedientes?; desde luego, no ha sido objeto de sugerencia ninguna
circunstancia obstativa. Y finalmente, la afirmación de que tal acceso supone una carga
adicional a los funcionarios no sólo debe ser acreditada, sino que perfectamente puede
ser solventada permitiendo el acceso a los expedientes sin obtención de copias, por
ejemplo”.
Cuarto.- En el informe remitido por el Ayuntamiento de Navas de Oro se
argumenta que, en el caso que nos ocupa, no existe resolución expresa o presunta
denegando el acceso a la información solicitada por el reclamante, dado que opera el
silencio positivo conforme a lo dispuesto en el artículo 14 del ROF. De este modo, según
se argumenta igualmente en el informe de dicho Ayuntamiento, la reclamación ante la
Comisión de Transparencia no tiene fundamento.
Frente a ello, debemos señalar que, en el momento en el que fue subsanada la
reclamación que ahora se resuelve, la pretensión de acceso a la información que había
sido solicitada con fecha 26 de julio de 2022, debía entenderse estimada presuntamente de
conformidad con lo dispuesto en los artículos 12.1 de la Ley 7/2018, de 14 de diciembre,
y 14.1 del ROF. Por tanto, en aquel momento el objeto de la reclamación era una
resolución presunta cuyo contenido era el reconocimiento del derecho del miembro de la
Entidad local a acceder a la información identificada en aquella petición.
Con carácter general, en aquellos supuestos en los que el interesado ha obtenido
por silencio administrativo el reconocimiento de una prestación pública, algo que
materialmente debe producir o entregar la Administración, el acto presunto, desde un
punto de vista práctico, puede adolecer de falta de virtualidad o de efectividad, puesto que
a pesar de que se haya producido el silencio positivo, la persona solicitante sigue sin ver
satisfecho el objeto de su solicitud (en este caso, la obtención del acceso a la información
pedida).
En este sentido y siguiendo lo afirmado al respecto en el Criterio Interpretativo de
la Comisión de Garantía del Derecho de Acceso a la Información pública de Cataluña
(GAIP), de 7 de enero de 2016, sobre reclamación en caso de silencio administrativo, la
previsión del legislador de crear organismos de garantía en materia de acceso a la
información pública que se ofrecen como alternativa a la vía jurisdiccional, es
significativa de la voluntad de facilitar a todos los ciudadanos la tutela y garantía del
derecho de acceso a la información, en todos aquellos casos en los que este no se vea
satisfecho, bien por verse desestimado el mismo expresa o presuntamente al margen de lo
dispuesto en la normativa aplicable; bien por no verse materializado efectivamente
mediante el acceso solicitado como consecuencia de una mala praxis de la Administración
al no cumplir con su obligación de resolver, cuando el silencio sea positivo.
En consecuencia, puesto que los artículos 24 de la LTAIBG y 8 de la Ley 3/2015,
de 4 de marzo, reconocen expresamente la posibilidad de interponer ante esta Comisión
de Transparencia reclamaciones frente a resoluciones presuntas en materia de acceso a la
información pública, resulta coherente con la letra y con el espíritu de estas leyes que,
dentro de estas reclamaciones presuntas impugnables, se incluyan también las
estimatorias. Lo contrario implicaría que en estos casos se “beneficiara” la actuación
incorrecta de la Administración consistente en no resolver lo procedente en el plazo
establecido para ello, con la frustración del legítimo derecho de los ciudadanos a solicitar
la tutela de este órgano de garantía del derecho de acceso a la información pública.
En cuanto al plazo para interponer reclamaciones frente a resoluciones presuntas,
este, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 24.2 de la LTAIBG, es, en principio,
de un mes a contar desde el día siguiente a aquel en que se produzcan los efectos del
silencio administrativo. No obstante, con carácter general, respecto al plazo para reclamar
frente a las estimaciones presuntas de solicitudes de acceso a la información pública, se
debe poner de manifiesto el criterio manifestado por el CTBG en su Criterio Interpretativo
CI/001/2016, de 17 de febrero de 2016, donde, partiendo de la jurisprudencia fijada por el
Tribunal Constitucional acerca de los plazos para recurrir el silencio administrativo
negativo y de las previsiones de la LPAC, relativas a la interposición de los recursos de
alzada y de reposición, se concluye lo siguiente:
“(…) la presentación de una reclamación ante el Consejo de Transparencia y
Buen Gobierno frente a la desestimación de una solicitud de acceso a la
información por silencio no estará sujeta a plazo”.
Por tanto, por los mismos motivos, consideramos que tampoco se encuentra sujeta
a plazo la presentación de reclamaciones formuladas frente a las estimaciones presuntas
de solicitudes de acceso a información pública que no se hayan materializado, como
ocurría en este caso en el momento en el que fue presentado el escrito de reclamación
inicial.
Quinto.- En cuanto a la cuestión de fondo de la reclamación formulada, hay que
partir de que el artículo 13 de la LTAIBG define la información pública como “los
contenidos o documentos, cualquiera que sea su formato o soporte, que obren en poder
de alguno de los sujetos incluidos en el ámbito de aplicación de este título y que hayan
sido elaborados o adquiridos en el ejercicio de sus funciones”.
En el supuesto de la reclamación que ahora se resuelve, no cabe duda de que lo
solicitado forma parte de un expediente administrativo que ha encontrarse en poder del
Ayuntamiento de Navas de Oro.
En consecuencia, a partir de la estimación presunta de la solicitud de información
presentada, el Ayuntamiento de Navas de Oro debió poner a disposición del reclamante el
mismo, al margen de que la resolución en cuestión hubiera sido objeto de publicación
mediante un Bando de la Alcaldía.
En cuanto al derecho a obtener copias de la información solicitada, ya hemos
señalado que el artículo 16 del ROF lo limita a los casos de acceso directo del artículo 15
del mismo Reglamento y a aquellos en que sea expresamente autorizado por el Presidente.
Los supuestos de acceso directo a la documentación se recogen en el art. 15 del ROF:
cuando se trate de consulta de documentos por los corporativos que ostenten delegaciones
o responsabilidades de gestión respecto de la información propia de las mismas; cuando
se trate del acceso de cualquier miembro de la Corporación a la información y
documentación correspondiente a los asuntos que hayan de ser tratados por el órgano
colegiado del que formen parte, así como a las resoluciones o acuerdos adoptados por
cualquier órgano de la entidad; o, en fin, cuando se trate del acceso a la información y
documentación permitido libremente a los ciudadanos.
En los demás casos deberá el Presidente resolver las peticiones, siendo útiles a
estos efectos los criterios ofrecidos por la jurisprudencia, recogidos en la Sentencia del
Tribunal Supremo de 29 de marzo de 2006, reiterados en la posterior de 28 de enero de
2008:
a) El núcleo básico del derecho fundamental de participación política inherente al
cargo de concejal se satisface con el derecho a la información y no comprende un derecho
a obtener copias de la documentación existente en la Corporación local.
b) Ese derecho a obtener copias deriva de la normativa de régimen local antes
mencionada y no es incondicionado, pero su indebida denegación, cuando es procedente,
sí incide en el derecho fundamental de participación política.
c) Las condiciones para reclamar ese derecho de obtención de copia son diferentes
según el título normativo que sea invocado: cuando se ejercite al amparo de los apartados
a) y b) del artículo 15 del ROF, habrá de precisarse el asunto en relación al cual se piden
las copias; y cuando lo sea según el apartado c) de ese mismo precepto reglamentario,
deberá cumplirse con la exigencia de individualización documental.
d) Cumpliéndose con esas condiciones, no podrá exigirse al interesado que
justifique adicionalmente la utilidad o conveniencia de las copias solicitadas para el
desempeño de la función de control político que corresponde al cargo de concejal.
e) Recae sobre el destinatario de la solicitud de copia la carga de justificar y
motivar su denegación.
En este punto conviene traer también a colación lo que establece el artículo 14.2 de
la Ley 7/2018, de 14 de diciembre, por la que se regula la Conferencia de titulares de
Alcaldías y Presidencias de Diputación, el estatuto de los miembros de las entidades
locales y la información en los Plenos cuando, refiriéndose a las copias, dice “en ningún
caso este derecho permite solicitar copias indiscriminadas, copias genéricas, copias
cotejadas o certificaciones de la documentación examinada”.
En el supuesto aquí planteado, no existe ninguna objeción a que un Concejal pueda
acceder a los documentos que integra un expediente administrativo y a obtener copia de
estos, debiendo considerarse, además de la normativa relativa a la organización de las
entidades locales, el artículo 22.4 de la LTAIBG, que da por supuesta la posibilidad de
acceder a la información solicitada mediante copia de la documentación correspondiente.
En todo caso, dado que en el supuesto que nos atañe el derecho de acceso a la
información es una clara manifestación de la labor de control que deben ejercer los
miembros corporativos respecto a la actuación del equipo de gobierno, que es, a su vez,
una manifestación del derecho constitucional consagrado por el art. 23 de la Constitución
relativo al derecho a la participación política, las copias de la documentación que en su
caso sean solicitadas por el reclamante deben facilitarse sin cargo alguno, puesto que ello
va ínsito a su condición de Concejal y se corresponde con el ejercicio de la función
pública que tiene atribuida.
Sexto.- En cuanto a la formalización del acceso a la información, el artículo 22.1
de la LTAIBG establece que:
“El acceso a la información se realizará preferentemente por vía electrónica,
salvo cuando no sea posible o el solicitante haya señalado expresamente otro
medio. Cuando no pueda darse el acceso en el momento de la notificación de la
resolución deberá otorgarse, en cualquier caso, en un plazo no superior a diez
días”.
En consecuencia, el precepto señalado establece como preferente el acceso a la
información por vía electrónica, salvo que el solicitante señale expresamente otro medio,
y prevé, de forma específica en su apartado 4 antes citado, la posibilidad de que tal acceso
se produzca a través de la expedición de copias.
En el caso que aquí nos ocupa, dada la condición de concejal del Ayuntamiento de
Navas de Oro del reclamante, el acceso a la información puede ser facilitada de la forma
en la que habitualmente se desarrolle la comunicación con los miembros de la
Corporación.
En atención a los antecedentes y fundamentos jurídicos expuestos, la Comisión de
Transparencia de Castilla y León, por unanimidad de sus miembros,
RESUELVE
Primero.- Estimar la reclamación frente a la denegación de una solicitud de
información pública presentada por D. XXX ante el Ayuntamiento de Navas de Oro
(Segovia).
Segundo.- Para dar cumplimiento a esta Resolución ha de facilitarse acceso al
reclamante al expediente en el que se acordó la prohibición de acceder a la zona recreativa
“El Sumidero”, así como a las copias en relación con este expediente que sean solicitadas
por el reclamante.
Tercero.- Notificar esta Resolución a D. XXX, como autor de la reclamación, y al
Ayuntamiento de Navas de Oro.
Cuarta.- Una vez realizadas las notificaciones señaladas, publicar la presente
Resolución en la página web de esta Comisión, previa disociación de los datos de carácter
personal que contuviera.