D.ª XXX solicitó a la Consejería de Educación de Castilla y León información sobre la formación y experiencia en altas capacidades del profesorado de sus hijas. Ante la falta de respuesta, la Comisión de Transparencia de Castilla y León estima la reclamación, ordenando la retroacción de actuaciones para dar audiencia a los docentes afectados y la posterior entrega de la información.
Puntos clave de la argumentación
1
La titulación y formación especializada del profesorado en centros públicos se considera información pública al estar recogida en sus fichas de personal administrativas.
2
El hecho de que la solicitud persiga un interés privado legítimo no constituye una causa de inadmisión según la jurisprudencia del Tribunal Supremo.
3
Es insoslayable el trámite de audiencia a los docentes afectados antes de liberar la información, ya que el acceso afecta a sus datos personales.
4
La información posee relevancia pública al permitir valorar la calidad del servicio educativo y el cumplimiento de la formación obligatoria del profesorado.
5
El acceso a la información debe prevalecer tras la ponderación del interés público, salvo que en el trámite de alegaciones se demuestre un perjuicio relevante a la intimidad o seguridad de los docentes.
Texto completo
Resolución 276/2024, de 13 de septiembre, de la Comisión de
Transparencia de Castilla y León
Asunto: expediente CT-468/2023 / reclamación frente a la denegación presunta de
una solicitud de información pública presentada por D.ª XXX ante la Consejería de
Educación de la Junta de Castilla y León
I. ANTECEDENTES
Primero.- Con fecha 18 de octubre de 2023, D.ª XXX presentó una solicitud de
información pública dirigida a la Consejería de Educación de la Junta de Castilla y León.
El objeto de la petición se concretó en los siguientes términos:
“Que se le facilite información el grado de especialización (sic) en altas
capacidades (formación y preparación específica recibida en esta materia) que
posee el profesorado (tanto el/la tutor/a como el resto del profesorado) que
imparten docencia a sus hijas, así como del EOI educativa asignado al CEIP XXX
y de la Orientadora u Orientador del IES XXX que va atender a su hija XXX,
durante el curso académico 2023/24. Haciendo constar el número de horas de
formación, el contenido de la misma y la fecha de adquisición de dicha
especialización (con el objetivo de conocer el grado de actualización de dichos
conocimientos), experiencia en la identificación (número de derivaciones por
AACC que ha realizado durante su carrera profesional como docente) y atención
del alumnado de AACC ( programas de atención al alumnado de AACC que hayan
elaborado y/o en los que hayan participado directamente en su elaboración o en
su ejecución). Y en el caso de que las profesionales no tengan ningún tipo de
especialización en altas capacidades, poner de manifiesto expresamente, en la
resolución, esta circunstancia para cada una de los/las profesionales en las que
concurra tal circunstancia”.
Hasta la fecha, la solicitud indicada no ha sido resuelta expresamente.
Segundo.- Con fecha 20 de noviembre de 2023, tuvo entrada en la Comisión de
Transparencia de Castilla y León una reclamación presentada por D.ª XXX frente a la
denegación presunta de la solicitud de información pública indicada en el expositivo
anterior.
Tercero.- Una vez recibida esta reclamación, esta Comisión de Transparencia se
dirigió a la Consejería de Educación poniendo de manifiesto su recepción y solicitando
que informase sobre la presunta ausencia de respuesta que había dado lugar a la citada
impugnación.
La Dirección General de Transparencia y Buen Gobierno acusó recibo de nuestra
petición de informe mediante un correo electrónico de fecha 22 de febrero de 2024.
Con fecha 23 de febrero de 2024, se tuvo acceso electrónico a la notificación según
la certificación emitida por el servicio de Dirección Electrónica Habilitada Única
(DEHÚ).
Sin embargo, el informe solicitado no ha sido recibido en esta Comisión de
Transparencia. No obstante, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 80.3 de la
Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las
Administraciones Públicas, se prosiguen las actuaciones y se procede a adoptar la
presente Resolución. Por tanto, se resuelve esta reclamación sin conocer el criterio de la
Consejería de Educación, quien, sin duda, podría aportar elementos de juicio relevantes
para decidir acerca del supuesto aquí planteado.
II. FUNDAMENTOS JURÍDICOS
Primero.- El artículo 12 de la Ley 19/2013, de 9 de diciembre, de transparencia,
acceso a la información pública y buen gobierno (en adelante, LTAIBG), reconoce a todas
las personas el derecho a acceder a la información pública, en los términos previstos en el
artículo 105. b) de la Constitución Española, desarrollados por la propia Ley. Añade este
precepto que, en el ámbito de sus respectivas competencias, será de aplicación la
correspondiente normativa autonómica.
El artículo 24 de la misma norma dispone que frente a toda resolución expresa o
presunta en materia de acceso a la información pública podrá interponerse una
reclamación ante el Consejo de Transparencia y Buen Gobierno (en adelante, CTBG), con
carácter potestativo y previo a su impugnación en vía contencioso-administrativa.
Segundo.- La disposición adicional cuarta de la LTAIBG establece que la
resolución de la reclamación prevista en el artículo 24 citado corresponderá, en los
supuestos de resoluciones dictadas por las Administraciones de las Comunidades
Autónomas y su sector público, y por las Entidades Locales comprendidas en su ámbito
territorial, al órgano independiente que determinen las Comunidades Autónomas. En
Castilla y León ese órgano es esta Comisión de Transparencia a quien corresponde la
tramitación y resolución de aquella reclamación, ajustándose a lo dispuesto en materia de
recursos en la Ley 39/2015, del Procedimiento Administrativo Común de las
Administraciones Públicas.
En efecto, de conformidad con lo dispuesto en los artículos 8 y 12 de la
Ley 3/2015, de 4 de marzo, de Transparencia y Participación Ciudadana de Castilla
y León, se crea la Comisión de Transparencia para el conocimiento y resolución de las
reclamaciones que, con carácter potestativo y previo a su impugnación contencioso-
administrativa, se presenten contra las resoluciones expresas o presuntas en materia de
acceso a la información pública dictadas por los organismos y entidades del sector público
autonómico relacionadas en el artículo 2.1 de la Ley 2/2006, de 3 de mayo, de la
Hacienda y del Sector Público de la Comunidad de Castilla y León; por las corporaciones
de derecho público cuyo ámbito de actuación se circunscriba exclusivamente a todo o
parte del territorio de la Comunidad Autónoma; por las Entidades Locales de Castilla
y León y su sector público; y por las asociaciones constituidas por las referidas entidades
y organismos.
En consecuencia, esta Comisión es competente para resolver la reclamación antes
identificada.
Tercero.- La reclamación ha sido presentada por quien se encuentra legitimada
para ello, puesto que su autora es la misma persona que presentó la solicitud de
información pública que dio lugar a la impugnación.
Cuarto.- Por lo que respecta al tiempo y forma de presentación de la reclamación,
hay que tener en consideración lo dispuesto en el artículo 24.2 de la LTAIBG, según el
cual:
“La reclamación se interpondrá en el plazo de un mes a contar desde el día
siguiente al de la notificación del acto impugnado o desde el día siguiente a aquel
en que se produzcan los efectos del silencio administrativo”.
Por otro lado, el artículo 20.1 de la LTAIBG establece:
“La resolución en la que se conceda o deniegue el acceso deberá notificarse al
solicitante y a los terceros afectados que así lo hayan solicitado en el plazo
máximo de un mes desde la recepción de la solicitud por el órgano competente
para resolver.
Este plazo podrá ampliarse por otro mes en el caso de que el volumen o la
complejidad de la información que se solicita así lo haga necesario y previa
notificación al solicitante”.
En este supuesto concreto, la reclamación fue registrada ante esta Comisión de
Transparencia el 20 de noviembre de 2023, después de que la solicitud de información
pública fuera realizada a través de un escrito presentado el 18 de octubre de 2023.
Por tanto, la presentación de la reclamación que ahora se resuelve fue interpuesta
en tiempo y forma.
Quinto.- En cuanto a la cuestión de fondo de la reclamación formulada, hay que
partir de que el artículo 13 de la LTAIBG define la información pública como “los
contenidos o documentos, cualquiera que sea su formato o soporte, que obren en poder
de alguno de los sujetos incluidos en el ámbito de aplicación de este título y que hayan
sido elaborados o adquiridos en el ejercicio de sus funciones”.
En este caso concreto, la solicitud de información viene a tener por objeto la
formación y especialización en altas capacidades del profesorado encargado de impartir
docencia a una de las hijas de la reclamante en el CEIP “XXX” de XXX, así como del
orientador u orientadora del IES “XXX” de XXX, durante el curso académico 2023-2024.
Se trata de información referida al curso 2023-2024, similar a la que fue solicitada
para el curso 2022-2023, respecto al profesorado de dos hijas de la reclamante
matriculadas en el CEIP “XXX” y en el IES “XXX”, ambos de XXX, y que, en su
momento, dio lugar a la Resolución 165/2023, de 23 de junio, de esta Comisión de
Transparencia (CT-726/2022). Por ello, procede considerar la argumentación contenida en
la citada Resolución.
Así, en primer lugar, cabe tener en cuenta que la titulación y formación
especializada del profesorado en los centros públicos habría de estar recogida en las
correspondientes fichas de personal a efectos administrativos, por lo que, en principio, la
información solicitada debe ser considerada información pública, teniendo en cuenta,
además, que, como señala el Tribunal Supremo, Sala Tercera, de lo Contencioso-
administrativo, Sección 3.ª, en la Sentencia 1519/2020, de 12 Noviembre 2020
(fundamento de derecho cuarto), refiriéndose a la definición que da el artículo 13 de la
LTAIBG de información pública, “esta delimitación objetiva del derecho de acceso se
extiende de forma amplia, más allá de los documentos y la forma escrita, a los contenidos
en cualquier formato o soporte, cuando concurran los presupuestos de que dichos
documentos o contenidos se encuentren en poder de las Administraciones y demás sujetos
obligados por la LTAIBG, por haber sido elaborados o adquiridos en el ejercicio de sus
funciones”.
Por otro lado, la información que se solicita está relacionada con los profesores y
orientadores de concretos centros educativos, esto es, de los que han impartido clase y
orientado a una de las hijas de la reclamante durante el curso 2023-2024.
Aunque en este caso que nos ocupa la Consejería de Educación no ha dado
respuesta al requerimiento de informe realizado por esta Comisión de Transparencia, con
ocasión de la tramitación del expediente 726/2022 al que ya se ha hecho referencia, la
Consejería de Educación señaló que, conforme a la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo,
de Educación, “para el ingreso en la función docente, se valoran entre otros méritos, la
formación académica y la experiencia docente previa, y se tienen en cuenta la posesión
de los conocimientos específicos de la especialidad docente a la que se opta, la aptitud
pedagógica y el dominio de las técnicas necesarias para el ejercicio docente”.
Al respecto, cabe señalar que en el capítulo III del título III de la Ley Orgánica
2/2006, de 3 de mayo, de educación, se regula la formación del profesorado distinguiendo
entre, por un lado, la formación inicial, que debe ajustarse a las necesidades de titulación
y de cualificación requeridas por la ordenación general del sistema educativo (art. 100) y,
por otro lado, la formación permanente, estableciendo el artículo 102.2 de la Ley lo
siguiente:
“Los programas de formación permanente deberán contemplar la adecuación de
los conocimientos y métodos a la evolución de las ciencias y de las didácticas
específicas, así como todos aquellos aspectos de coordinación, orientación,
tutoría, educación inclusiva, atención a la diversidad y organización encaminados
a mejorar la calidad de la enseñanza y el funcionamiento de los centros.
Asimismo, deberán incluir formación específica en materia de igualdad en los
términos establecidos en el artículo siete de la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de
diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, así
como formación específica en materia de acoso y malos tratos en el ámbito de los
centros docentes. Del mismo modo deberán incluir formación específica en
prevención, detección y actuación frente a la violencia contra la infancia”.
Además, el artículo 103 de la Ley Orgánica de educación, respecto a la formación
permanente del profesorado de centros públicos, establece lo que a continuación se
señala:
“1. Las Administraciones educativas planificarán las actividades de formación del
profesorado, garantizarán una oferta diversificada y gratuita de estas actividades
y establecerán las medidas oportunas para favorecer la participación del
profesorado en ellas. Asimismo, les corresponde facilitar el acceso de los
profesores a titulaciones que permitan la movilidad entre las distintas enseñanzas,
incluidas las universitarias, mediante los acuerdos oportunos con las
universidades.
2. El Ministerio de Educación y Ciencia, en colaboración con las Comunidades
Autónomas, favorecerá la movilidad internacional de los docentes, los
intercambios puesto a puesto y las estancias en otros países”.
Todo ello implica que, siendo un derecho y una obligación de todo el profesorado
la formación permanente, y una responsabilidad de las Administraciones educativas y de
los propios centros (art. 102.1 de la Ley Orgánica de Educación), cualesquiera profesores,
incluidos los que imparten docencia a la hija de la reclamante durante el curso 2023-2024,
han podido contar con una formación específica sobre la atención del alumnado con altas
capacidades de la que ha de tener conocimiento la Administración educativa, por cuanto
esa formación sirve para evaluar la especialización del profesorado, e, incluso, para otras
cuestiones de carácter administrativo como, por señalar un ejemplo, la retribución de
complementos específicos por formación permanente (sexenios).
En definitiva, además de la titulación y la formación pedagógica y didáctica
exigida para el acceso a la función pública docente, puede existir una formación adicional
del profesorado, en particular en materia de atención a la diversidad, y más
específicamente en materia de altas capacidades, constituyendo todo ello el objeto de lo
que se solicita por la reclamante respecto al profesorado de una de sus hijas en este
supuesto que nos ocupa.
Con todo, dicha información sobre la formación del profesorado en altas
capacidades, en principio y sin perjuicio de lo que seguidamente se argumentará en
consideración al derecho a la protección de datos personales de terceros interesados -en
este caso de los docentes sobre cuya titulación y formación se pide información-, debería
ser facilitada a la reclamante, bien concretando en qué consiste esa formación
especializada, o señalando, en su caso, que no existe esa formación adicional a la exigida
para el ejercicio de la profesión.
Frente a ello, sin que tengamos la información que al respecto nos podría haber
facilitado la Consejería de Educación para establecerlo con certeza, es cierto que lo
solicitado, respecto a la “experiencia en la identificación (número de derivaciones por
AACC que ha realizado durante su carrera profesional como docente) y atención del
alumnado de AACC (programas de atención al alumnado de AACC que hayan elaborado
y/o en los que hayan participado directamente en su elaboración o en su ejecución”,
podría exigir una elaboración específica. Si fuera así, y no pudiera extraerse fácilmente
esta información de la que ya estuviera disponible, debería informarse de esta
circunstancia a la reclamante; mientras que si la información ya existe o puede ser
obtenida fácilmente, debe ser facilitada a esta.
Sexto.- Aunque el derecho de acceso a la información pública no es un derecho
ilimitado o absoluto, en el sentido de que garantice el acceso a toda la información
pública en cualquier materia a cualquier persona, los posibles límites o causas de
inadmisión son los previstos en los artículos 14, 15 y 18 de la LTAIBG.
En el caso que ahora nos compete, debemos partir de la definición de “datos
personales” que hace el artículo 4.1 del Reglamento (UE) 2016/679, del Parlamento
Europeo y del Consejo, de 27 de abril de 2016, relativo a la protección de las personas
físicas en lo que respecta al tratamiento de datos personales y a la libre circulación de
estos datos y por el que se deroga la Directiva 95/46/CE (Reglamento general de
protección de datos). En concreto, se consideran datos personales “toda información
sobre una persona física identificada o identificable (el interesado); se considerará
persona física identificable toda persona cuya identidad pueda determinarse, directa o
indirectamente, en particular mediante un identificador, como por ejemplo un nombre, un
número de identificación, datos de localización, un identificador en línea o uno o varios
elementos propios de la identidad física, fisiológica, genética, psíquica, económica,
cultural o social de dicha persona”.
Con ello, la información solicitada por la reclamante, fundamentalmente sobre la
formación y experiencia en aspectos relacionados con la atención del alumnado con altas
capacidades, está relacionada con unas determinadas personas físicas, en concreto, con los
profesores y orientadores que ha tenido una hija de la reclamante en el curso 2023-2024.
Además, hay que tener en cuenta que la ahora reclamante, en su escrito de
solicitud de información pública que dirigió a la Dirección Provincial de Educación de
XXX, puso de manifiesto un interés personal en conocer la información que pide, puesto
que, en aquel escrito, hizo alusión al objeto de un expediente de queja tramitado por el
Procurador del Común de Castilla y León, con motivo del cual, se dirigió una Resolución
a la Consejería de Educación para indicar, entre otras cosas, que “Los servicios de
orientación educativa deben contar con el suficiente grado de especialización en altas
capacidades entre sus medios personales, para abordar con todas las garantías la debida
atención al alumnado con altas capacidades…”. De ello puede deducirse que la
reclamante relaciona esta indicación con un supuesto deficiente servicio educativo
prestado a su hija, si bien es cierto que, en el resuelvo primero de la Orden de 30 de junio
de 2023, de la Consejería de Educación, por la que se da cumplimiento a la Resolución
165/2023, de 23 de junio, de esta Comisión de Transparencia, recaída en el expediente
CT-726/2023, se menciona que las hijas de la reclamante no están catalogadas como
alumnas con altas capacidades.
En todo caso, en relación con el interés privado en el conocimiento de la
información pública solicitada por la reclamante que pueda deducirse en atención a las
circunstancias concurrentes, el Tribunal Supremo, entre otras, en su Sentencia núm.
1519/2020, de 12 de noviembre (rec. 5239/2019), ha señalado que el hecho de que una
solicitud de información persiga un interés legítimo pero privado, como en principio
ocurre aquí, no impide la aplicación de la LTAIBG y no puede ser considerado como una
causa de inadmisión de las solicitudes de información pública. En dicha Sentencia se
indica expresamente lo siguiente:
“(…) tampoco puede mantenerse que la persecución de un interés privado
legítimo (…) no tenga cabida en las finalidades expresadas en el preámbulo de la
LTAIBG, que entre otras incluye la posibilidad de que los ciudadanos puedan
«conocer cómo se toman las decisiones que les afectan», sin perjuicio además de
que la solicitud de acceso a una información pública por razones de interés
privado legítimo no carezca objetivamente de un interés público desde la
perspectiva de la transparencia que fomenta la LTAIBG, reseñada en su
preámbulo, de fiscalización de la actividad pública que contribuya a la necesaria
regeneración democrática, promueva la eficiencia y eficacia del Estado y
favorezca el crecimiento económico. (…) Como se aprecia con facilidad, en la
delimitación subjetiva establecida por el artículo 12 de la LTAIBG examinado, no
se hace mención alguna sobre la exclusión de solicitudes de acceso por razones
del interés privado que las motiven” (fundamento de derecho cuarto).
Dicho lo anterior, nos encontramos con una información que puede afectar a los
derechos e intereses de los docentes sobre los que se pide la información, puesto que se
refiere a sus datos personales, estableciéndose en el artículo 19.3 de la LTAIBG:
“Si la información solicitada pudiera afectar a derechos o intereses de terceros,
debidamente identificados, se les concederá un plazo de quince días para que
puedan realizar las alegaciones que estimen oportunas. El solicitante deberá ser
informado de esta circunstancia, así como de la suspensión del plazo para dictar
resolución hasta que se hayan recibido las alegaciones o haya transcurrido el
plazo para su presentación”.
En atención a lo anteriormente expuesto, los docentes sobre cuya formación y
experiencia se solicita la información, habrían de tener la oportunidad de hacer las
alegaciones que tuvieran por conveniente respecto a la procedencia o no de que se facilite
la información; sin perjuicio de que, teniendo en cuenta dichas alegaciones, corresponda
decidir a la Consejería de Educación en último término sobre la estimación o
desestimación de la solicitud de información pública.
A tal efecto, la Sentencia de la Audiencia Nacional, Sala de lo Contencioso-
administrativo, Sección 4.ª, de 18 de julio de 2018, señala en su fundamento de derecho
cuarto que “… lo que resulta indudable es que si la resolución denegatoria que es objeto
de reclamación ante el Consejo encuentra fundamento en el compromiso de intereses de
terceros (como es el caso, aunque no sea su único fundamento), el trámite de audiencia a
estos resulta insoslayable cuando se interpone una reclamación frente a la denegación de
acceso a la información, y, desde luego, su exigencia no resulta enervada por el
pretendido incumplimiento por el órgano requerido de información de su obligación de
oír a los concernidos por la información solicitada”.
Además, el Tribunal Supremo, Sala Tercera, de lo Contencioso-administrativo,
Sección 3ª, Sentencia 315/2021, de 8 de marzo de 2021, también señala lo que
textualmente se transcribe a continuación (el subrayado es añadido):
“Cuarto. Doctrina jurisprudencial que se establece en respuesta a las cuestiones
planteadas en el auto de admisión del recurso de casación.
Aunque el trámite de audiencia regulado en los artículos 19.3 y 24.3 de la Ley de
Transparencia aparece referido a dos momentos distintos y ante órganos
diferentes, la finalidad perseguida en ambos casos es la misma: que las personas o
entidades cuyos derechos o intereses puedan verse afectados por la información
pública solicitada, y consecuentemente con la decisión que se adopte, puedan
formular alegaciones.
Cuando en el procedimiento seguido ante el órgano administrativo no se ha dado
trámite de audiencia a los interesados, si el Consejo de Transparencia tiene datos
suficientes que permitían identificar a las personas o entidades cuyos derechos o
intereses pudiesen verse afectados por la decisión que adopte, puede y debe
concederles un trámite de audiencia, con el fin de poder ponderar si el acceso a la
información lesiona o no sus derechos o intereses.
El trámite de audiencia ante el Consejo de Transparencia no se condiciona, por
tanto, a que los interesados hayan sido oídos previamente en el procedimiento
tramitado ante el órgano administrativo destinatario de la solicitud de
información.
La intervención del Consejo de Transparencia en fase de reclamación cuando
constate que el órgano administrativo omitió el trámite de audiencia a los
afectados puede adoptar las siguientes decisiones:
a) si los interesados están identificados o son fácilmente identificables, debe
conceder un trámite de audiencia a los afectados y después adoptar la decisión de
fondo que pondere los intereses en conflicto;
b) cuando desconozca la identidad de los afectados y no disponga de datos
suficientes que le permitan una fácil identificación, puede ordenar la retroacción
de actuaciones para que sea el órgano administrativo el que cumpla con el trámite
de audiencia exigido por el art. 19.3 de la Ley de Transparencia”.
En este caso, dado que esta Comisión de Transparencia desconoce la identidad de
los terceros a los que afectaría el acceso a la información solicitada, procede, en primer
lugar, ordenar la retroacción de las actuaciones para que la Consejería de Educación lleve
a cabo el trámite de audiencia previsto en el artículo 19.3 de la LTAIBG.
Y, sin perjuicio del contenido de las alegaciones que pudieran aportar los terceros
interesados, hay que tener en cuenta que el artículo 15.3 de la LTAIBG establece:
“Cuando la información solicitada no contuviera datos especialmente protegidos,
el órgano al que se dirija la solicitud concederá el acceso previa ponderación
suficientemente razonada del interés público en la divulgación de la información y
los derechos de los afectados cuyos datos aparezcan en la información solicitada,
en particular su derecho fundamental a la protección de datos de carácter
personal. Para la realización de la citada ponderación, dicho órgano tomará
particularmente en consideración los siguientes criterios: (…) c) El menor
perjuicio de los derechos de los afectados en caso de que los documentos
únicamente contuviesen datos de carácter meramente identificativo de aquéllos. d)
La mayor garantía de los derechos de los afectados en caso de que los datos
contenidos en el documento puedan afectar a su intimidad o a su seguridad, o se
refieran a menores de edad”.
El CTBG y la Agencia Española de Protección de Datos (en adelante, AEPD), en
aplicación de lo dispuesto en la disposición adicional quinta de la LTAIBG, adoptaron con
fecha 24 de junio de 2015 un Criterio Interpretativo de aplicación de los límites previstos
en los artículos 14 y 15 de esta Ley (CI/002/2015). A los efectos que aquí nos interesan,
en este Criterio Interpretativo se afirma lo siguiente:
“El proceso de aplicación de estas normas (artículos 14 y 15 de la LTAIBG)
comprende las siguientes etapas o fases sucesivas: I. Valorar si la información
solicitada o sometida a publicidad activa contiene o no datos de carácter
personal, entendiéndose por estos los definidos en el artículo 3 de la Ley Orgánica
15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal (en
adelante, LOPD). II. En caso afirmativo, valorar si los datos son o no datos
especialmente protegidos en los términos del artículo 7 de la LOPD, esto es: a)
Datos reveladores de la ideología, afiliación sindical, religión y creencias; b)
Datos de carácter personal que hagan referencia al origen racial, a la salud y a la
vida sexual, y c) Datos de carácter personal relativos a la comisión de
infracciones penales o administrativas. Si contuviera datos de carácter personal
especialmente protegidos, la información solo se podrá publicar o facilitar: (…)
IV. Si los datos de carácter personal no fueran meramente identificativos y
relacionados con la organización, el funcionamiento o la actividad pública del
órgano o no lo fueran exclusivamente, efectuar la ponderación prevista en el
artículo 15 número 3 de la LTAIBG. (...)”.
(Las referencias a la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, deben entenderse
realizadas a la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos
Personales y garantía de los derechos digitales)
En atención a los argumentos parcialmente transcritos, el CTBG y la AEPD
concluyeron lo siguiente:
“a) Los artículos 14 y 15 de la LTAIBG regulan los límites del derecho de acceso a
la información que no operan de forma automática, sino que habrán de ser
aplicados de acuerdo con las reglas de aplicación y los elementos de ponderación
que establecen la citada Ley y la LOPD. b) El orden de ponderación opera desde
el artículo 15 al 14 con los elementos que modulan la toma de decisiones. (...)”.
Por tanto, para decidir si la ahora reclamante tiene derecho o no a acceder a la
información pedida, se debe realizar la ponderación a la que se refiere el artículo 15.3 de
la LTAIBG, para lo cual se debe conceder previamente a los docentes afectados por la
información un plazo de quince días para que puedan realizar las alegaciones oportunas,
poniendo de manifiesto a la solicitante de la información esta circunstancia (artículo 19.3
de la LTAIBG).
En cualquier caso, a juicio de esta Comisión de Transparencia, para resolver sobre
el derecho de acceso a la información se debe considerar que, en principio, esta
información, que tiene el carácter de información pública según lo ya argumentado, posee
indudable relevancia pública, puesto que permite valorar la formación que el profesorado
está obligado a adquirir conforme a lo previsto en la normativa específica en materia de
educación y, por consiguiente, hacer un posible juicio sobre la calidad del servicio
educativo prestado.
Por otro lado, además de que no se solicitan datos especialmente protegidos, no
parece, salvo que otra cosa se evidenciara en el trámite de alegaciones de los terceros
interesados, que el acceso a la información produzca cualquier perjuicio directo o
indirecto a aquellos, o que se viera afectada en un grado relevante la intimidad de los
mismos o su seguridad.
Por lo expuesto, todo indica que, tras la ponderación del interés público entre la
divulgación y los derechos de los afectados respecto a los que se solicita la información,
ha de reconocerse el derecho a la reclamante a acceder a la información que ha solicitado.
Séptimo.- En cuanto a la formalización del acceso a la información, el artículo
22.1 de la LTAIBG establece que:
“El acceso a la información se realizará preferentemente por vía electrónica,
salvo cuando no sea posible o el solicitante haya señalado expresamente otro
medio. Cuando no pueda darse el acceso en el momento de la notificación de la
resolución deberá otorgarse, en cualquier caso, en un plazo no superior a diez
días”.
Asimismo, el artículo 22.4 de la misma Ley dispone que:
“El acceso a la información será gratuito. No obstante, la expedición de copias o
la transposición de la información a un formato diferente al original podrá dar
lugar a la exigencia de exacciones en los términos previstos en la Ley 8/1989, de
13 de abril, de Tasas y Precios Públicos, o, en su caso, conforme a la normativa
autonómica o local que resulte aplicable”.
En consecuencia, el precepto señalado establece como preferente el acceso a la
información por vía electrónica, salvo que el solicitante señale expresamente otro medio,
y prevé, de forma específica, la posibilidad de que tal acceso se produzca a través de la
expedición de copias, sin perjuicio de que la misma se realice, de conformidad con lo
dispuesto en el artículo 15.4 de la LTAIBG, previa disociación de los datos de carácter
personal que, en su caso, aparezcan en los documentos, y pueda dar lugar a la exigencia
de exacciones en los términos previstos en la normativa aplicable.
En el caso que aquí nos ocupa, en la solicitud de acceso a la información pública se
opta por la vía electrónica como medio de recibir las notificaciones, por lo que por dicha
vía habría de remitirse la información a la reclamante.
En atención a los antecedentes y fundamentos jurídicos expuestos, la Comisión de
Transparencia de Castilla y León, por unanimidad de sus miembros,
RESUELVE
Primero.- Estimar la reclamación frente a la denegación presunta de una solicitud
de información pública presentada por D.ª XXX ante la Consejería de Educación de la
Junta de Castilla y León.
Segundo.- Para dar cumplimiento a esta Resolución, procede:
1.- Dar traslado de la solicitud de información pública a los terceros cuyos
derechos o intereses pudieran resultar afectados por el acceso a la información solicitada
(profesores y orientadores de la hija de la reclamante identificada en el escrito de la
solicitud de información, en el curso 2023/2024), para que, en el plazo de quince días,
puedan realizar las alegaciones que estimen oportunas; informándose a la reclamante de
esta circunstancia, así como del plazo para dictar resolución hasta que se hayan recibido
las alegaciones o haya transcurrido el plazo para su presentación.
2.- Una vez efectuado el trámite anterior y, por lo tanto, consideradas las posibles
alegaciones de los docentes, y salvo motivos de oposición que lo impidieran de acuerdo
con los razonamientos contenidos en el fundamento de derecho sexto de esta Resolución,
se habría de poner a disposición de la reclamante los datos relativos a la formación
específica que los mismos hubieran adquirido en materia de atención al alumnado con
altas capacidades, salvo que no existiera esa formación específica, en cuyo caso así
debería indicarse.
Asimismo, en el caso de que la Administración educativa contara con información
relativa a la experiencia de los docentes en la identificación, evaluación y atención al
alumnado con altas capacidades, o dicha información pudiera obtenerse fácilmente de otra
ya existente, debería facilitarse la misma a la reclamante. Para el caso de que no fuera así,
habría de indicarse a la reclamante la inexistencia de información sobre dicha experiencia.
La Resolución que habrá de adoptarse, además de a la solicitante de la
información, deberá ser notificada a los docentes sobre los que se pide información. De
conformidad con lo dispuesto en el artículo 22.2 de la Ley 19/2013, de 9 de diciembre, de
transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno, el acceso a la información
en la forma señalada debe tener lugar cuando haya transcurrido el plazo para interponer
recurso contencioso-administrativo frente a la Resolución que, en su caso, estime el
acceso solicitado sin que se haya formalizado o, en su caso, cuando aquel haya sido
resuelto confirmando el derecho a recibir la información.
Tercero.- Notificar esta Resolución a D.ª XXX, como autora de la reclamación, y a
la Consejería de Educación.
Cuarto.- Una vez realizadas las notificaciones señaladas, publicar la presente
Resolución en la página web de esta Comisión, previa disociación de los datos de carácter
personal que contuviera.