Una concejal solicitó al Ayuntamiento de Almendralejo información sobre subvenciones devueltas y no ejecutadas (2023-2025). Ante la falta de respuesta, el Consejo de Transparencia y Buen Gobierno estima la reclamación, ya que operó el silencio administrativo positivo al no resolverse la solicitud en el plazo legal de cinco días.
Puntos clave de la argumentación
1
El derecho de acceso a la información de los concejales es un derecho fundamental vinculado a la participación política y al ius in officium.
2
El acceso a la información de los representantes locales se rige primariamente por la normativa específica (LRBRL y ROF) y solo supletoriamente por la LTAIBG.
3
En el régimen específico de los concejales, la falta de resolución expresa en cinco días naturales conlleva la estimación de la solicitud por silencio administrativo positivo.
4
La estimación por silencio administrativo constituye un acto administrativo finalizador del procedimiento, impidiendo que el Consejo de Transparencia elimine sus efectos jurídicos.
5
El Ayuntamiento no puede alegar causas de denegación una vez producido el silencio positivo, salvo que la información no obre en su poder.
Texto completo
Resolución reclamación art. 24 LTAIBG
I. ANTECEDENTES
1. Según se desprende de la documentación que obra en el expediente, el 17 de
septiembre de 2025 la reclamante, en su condición de concejal de un grupo
municipal, y reiterando solicitudes anteriores no atendidas, solicitó al Ayuntamiento
de Almendralejo (Badajoz), la siguiente información relacionada con subvenciones
municipales:
“Que, en cumplimiento de la legislación vigente, se me facilite en el plazo
improrrogable de cinco (5) días naturales desde la recepción del presente escrito:
- Relación de las que hayan sido devueltas;
- Relación de las que hayan sido concedidas y no ejecutadas, durante los años
2023, 2024 y lo transcurrido de 2025, con indicación, al menos, de:
órgano/convocatoria, beneficiario, cuantía concedida, fecha de concesión, causa
de devolución o de no ejecución, fecha y acto administrativo que la acuerda y
estado actual del expediente.”
Ante la ausencia de repuesta, en fecha 25 de noviembre de 2025 la reclamante
presenta, al amparo de la Ley 19/2013, de 9 de diciembre, de transparencia, acceso
a la información pública y buen gobierno
(en adelante LTAIBG), una reclamación
ante el Consejo de Transparencia y Buen Gobierno (en adelante, el Consejo),
registrada con número de expediente 2898-2025. En la misma se expone que “Se
LTAIBG.
RA CTBG Número: 2026-0209 Fecha: 26/02/2026
Presidente Fecha Firma: 26/02/2026 HASH: d315d9d6a4a6cfd91a7fd23c0ab51032
ha solicitado en mi calidad de Portavoz de la Oposición información sobre las
subvenciones que han sido devueltas y las que han sido concedidas y no han sido
ejecutadas durante los años 2023, 2024 y durante el transcurso 2025, la solicitud
se realizó en 23/05/2025 y reiterada en 10/07/2025 y 18/09/2025, sin que hasta el
día de la fecha haya sido respondida”
2. Con fecha 26 de noviembre de 2025, el Consejo trasladó la reclamación a la
Administración demandada requiriendo la remisión del expediente derivado de la
solicitud de acceso a la información y las alegaciones que se consideren pertinentes.
Con fecha 22 de diciembre de 2025, se recibe en este Consejo contestación al
requerimiento efectuado, que incluye un informe de alegaciones del secretario
municipal de 18 de diciembre de 2025, en la que invoca la aplicación de la Disp.
Adic. 1ª de la LTAIBG, mencionando que:
Todos los miembros de las Corporaciones locales tienen derecho a obtener del
Alcalde o Presidente o de la Comisión de Gobierno cuantos antecedentes, datos
o informaciones obren en poder de los servicios de la Corporación y resulten
precisos para el desarrollo de su función.
- La petición de acceso a las informaciones se entenderá concedida por silencio
administrativo en caso de que el Presidente o la Comisión de Gobierno no dicten
resolución o acuerdo denegatorio en el término de cinco días, a contar desde la
fecha de solicitud.
- En todo caso, la denegación del acceso a la documentación informativa habrá
de hacerse a través de resolución o acuerdo motivado.
El mencionado informe concluye que “Por último, me consta que el Sr. Alcalde, a
quien igualmente traslado este escrito, tiene especial interés en atender todas y
cada una de las solicitudes de información presentadas por los concejales en el
marco legal citado y, según me comunica, ya ha atendido los requerimientos de
referencia por Ud. formulados a este funcionario.”
3. En respuesta al trámite de audiencia concedido, el 16 de enero de 2026 la concejal
reclamante solicita se estime su reclamación y que “Entregue la información
completa, exacta y actualizada que fue solicitada, incluyendo, al menos y según
proceda:
• Relación de subvenciones concedidas, percibidas, justificadas,
pendientes de justificar y reintegradas en el periodo solicitado.
• Resoluciones de concesión, documentación y resoluciones de
justificación, resoluciones de reintegro y expedientes asociados.”
RA CTBG Número: 2026-0209 Fecha: 26/02/2026
II. FUNDAMENTOS JURÍDICOS
1. De conformidad con lo dispuesto en el artículo 38.2.c) de la LTAIBG y en el artículo
13.2.d) del Real Decreto 615/2024, de 2 de julio, por el que se aprueba el Estatuto
del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno, A.A.I.
, el presidente de esta
autoridad administrativa independiente es competente para resolver las
reclamaciones que en aplicación del artículo 24 de la LTAIBG
se presenten frente
a las resoluciones expresas o presuntas recaídas en materia de acceso a la
información.
2. En virtud del apartado 2 de la disposición adicional cuarta de la LTAIBG
, las
comunidades autónomas pueden atribuir la competencia para la resolución de las
reclamaciones al Consejo mediante la celebración del correspondiente convenio. En
aplicación de dicha previsión, han suscrito convenio con el Consejo las comunidades
autónomas de Asturias, Cantabria, La Rioja, Extremadura, e Illes Balears, así como
con las ciudades autónoma de Ceuta y Melilla
.
3. La LTAIBG reconoce en su artículo 12 el derecho de todas las personas a acceder a
la información pública, entendiendo por tal, según dispone en el artículo 13, «los
contenidos o documentos, cualquiera que sea su formato o soporte, que obren en
poder de alguno de los sujetos incluidos en el ámbito de aplicación de este título y
que hayan sido elaborados o adquiridos en el ejercicio de sus funciones».
De este modo, la LTAIBG delimita el ámbito material del derecho a partir de un
concepto amplio de información, que abarca tanto documentos como contenidos
específicos y se extiende a todo tipo de “formato o soporte”. Al mismo tiempo, acota
su alcance, exigiendo la concurrencia de dos requisitos que determinan la
naturaleza “pública” de las informaciones: (a) que se encuentren “en poder” de
alguno de los sujetos obligados, y (b) que hayan sido elaboradas u obtenidas “en el
ejercicio de sus funciones”.
Cuando se dan estos presupuestos, el órgano competente debe conceder el acceso
a la información solicitada, salvo que justifique de manera clara y suficiente la
concurrencia de una causa de inadmisión o la aplicación de un límite legal.
4. La presente reclamación trae causa de reiteradas solicitudes, formuladas a lo largo
de 2024, formuladas en los términos que figuran en los antecedentes, en las que se
econ/convenios/conveniosCCAA.html
pide distinta información relacionada las subvenciones públicas otorgadas por la
administración reclamada en diversos ejercicios y que el reclamante reitera en sus
alegaciones al trámite de audiencia y de la que no hay constancia se haya facilitado.
5. En el examen de las cuestiones suscitadas se debe tener presente que la persona
reclamante ha formulado la solicitud en su condición de concejal en el Ayuntamiento
al que se dirige, pues no cabe desconocer que los concejales (y los demás miembros
de las corporaciones locales) son titulares de un derecho específico de acceso a la
información que obre en poder de la corporación en la que ejercen sus funciones
representativas.
Este particular derecho de acceso a la información, que forma parte del derecho
fundamental de participación política, reconocido en el artículo 23 de la Constitución
Española, tiene su configuración legal en el artículo 77 de la Ley 7/1985, de 2 de
abril, Reguladora de las Bases del Régimen Local (LRBRL), cuyo tenor es el siguiente:
«Todos los miembros de las Corporaciones locales tienen derecho a obtener del
alcalde o presidente o de la Comisión de Gobierno cuantos antecedentes, datos
o informaciones obren en poder de los servicios de la corporación y resulten
precisos para el desarrollo de su función.
La solicitud de ejercicio del derecho recogido en el párrafo anterior habrá de ser
resuelta motivadamente en los cinco días naturales siguientes a aquél en que se
hubiese presentado».
El régimen jurídico establecido en este precepto legal se complementa con lo
dispuesto en los artículos 14 a 16 del Real Decreto 2568/1986, de 28 de noviembre,
por el que se aprueba el Reglamento de Organización, Funcionamiento y Régimen
Jurídico de las Entidades Locales
(ROF).
Que el derecho de los representantes locales a acceder a la información necesaria
para el desempeño de sus funciones representativas forma parte del núcleo esencial
del ius in officium garantizado en el artículo 23.2 de la Constitución ha sido
subrayado por el Tribunal Constitucional en varias ocasiones. Baste recordar a este
respecto lo declarado en la STC 246/2012, de 20 de diciembre de 2012: «entre las
funciones que pertenecen al núcleo inherente a la función representativa que
constitucionalmente corresponde a los miembros de una corporación local se
encuentran, en todo caso, la de participar en la actividad de control del gobierno
local, la de participar en las deliberaciones del Pleno de la corporación, la de votar
en los asuntos sometidos a votación en este órgano, así como el derecho a obtener
la información necesaria para poder ejercer las anteriores» (con cita de varios
pronunciamientos precedentes y reproducido en otras sentencias posteriores).
Por otra parte, el Tribunal Supremo -que comparte esta misma consideración de la
naturaleza fundamental del derecho de acceso a la información de los
representantes locales-, ha precisado en múltiples pronunciamientos su contenido
y alcance. Los elementos esenciales de su doctrina se compendian en la STS de 10
de febrero de 2022 (ECLI:ES:TS: 2022:486) en los siguientes términos:
«La finalidad del derecho de acceso a la información del concejal es el normal
ejercicio de sus funciones con el debido conocimiento de causa, pero sin añadir
ningún otro complemento que exceda del fin de estar plenamente informados de
todo lo que conste en los diversos servicios municipales, tal y como señala la ya
citada STS de 19 de julio de 1989 (recurso de apelación 303/1989) al afirmar que
"Indicado el núcleo sustancial del derecho que corresponde a los concejales, en
relación con el tema que nos ocupa observamos que el mismo supone una
facultad de acceder a la documentación e información existente, de forma que su
actividad en el Ayuntamiento pueda desarrollarse con el debido conocimiento de
causa, pero sin añadir ningún otro complemento que exceda del fin de poder estar
plenamente informado de todo lo que conste en los diversos servicios
municipales".
Se ha dicho en STS de 8 de noviembre de 1998 (ROJ: STS 7847/1988 -
ECLI:ES:TS:1988:7847), y ahora reiteramos, que esa participación efectiva en la
actuación pública se manifiesta en una amplia gama de asuntos concretos entre
los que cabe destacar el derecho de fiscalización de la actuaciones municipales
y al control, análisis, estudio e información de los antecedentes necesarios,
obrantes en los servicios municipales, tanto para esa labor de control como para
documentarse con vista a decisiones a adoptar en el futuro.
Lo que es cierto es que ninguna de las sentencias dictadas, de las que las
anteriores son meramente ejemplificativas, ha considerado válido que el derecho
de obtener información puede quedar condicionado a que los datos que se
quieren obtener tengan que estar relacionados con los que van a ser tratados en
los Plenos municipales y, por tanto, menos aún con los que vayan a celebrarse en
un determinado mes (…).
Por todo ello, la respuesta a la cuestión de interés casacional objetivo será la
siguiente: a los efectos del derecho fundamental reconocido en el artículo 23 de
la CE, el derecho de acceso a expedientes y documentos por parte de los
concejales que materialmente reconocen los artículos 77 de la LBRL y 14 del ROF,
no puede quedar condicionado a que se trate de asuntos a debatir por el Pleno
municipal.»
A lo anterior hay que añadir lo precisado, entre otras, en la STS de 27 de noviembre
de 2000 (ECLI:ES:TS:2000:8634) sobre la no exigencia de explicitar la finalidad de
las solicitudes:
«la legislación vigente no exige que los concejales solicitantes de una información
tengan que explicitar o fundamentar la finalidad de sus peticiones. La razón de
la solicitud de una información se debe entender implícita en el ejercicio de sus
funciones por parte de los concejales, a quienes corresponde el control y
fiscalización de los órganos de gobierno de la corporación (art. 22.2.a. de la Ley
7/1985), lo que implica que éstos no tengan por qué dar una razón formal de
todas sus actividades de control, más aún cuando no es infrecuente que pueda
convenirles ‘no decir’ para qué quieren la información, a fin de no desvelar sus
estrategias de actuación política.»
6. Como se puede apreciar, la configuración legal y jurisprudencial del derecho que nos
ocupa lo conecta directamente con las funciones inherentes al ejercicio del cargo
representativo y, consecuentemente, le confiere un extenso ámbito objetivo. Ello no
significa obviamente que estemos ante un derecho ilimitado pues, al igual que
sucede con todos, su ejercicio deberá conciliarse con el adecuado respeto a los
demás derechos e intereses jurídicamente protegidos.
Entre los derechos que eventualmente pueden resultar afectados, ocupa un lugar
destacado el derecho a la protección de los datos de carácter personal, cuya
salvaguarda se regula en el Reglamento UE 2016/679 del Parlamento Europeo y del
Consejo de 27 de abril de 2016 (RGPD) y en Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre,
de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales. No obstante,
en los supuestos de colisión con este derecho, ha de tenerse presente que el acceso
por parte de los miembros de una corporación local a datos de carácter personal
que obren en poder de la entidad a la que pertenecen ha de considerarse un
tratamiento lícito en la medida en que resulten necesarios para el normal ejercicio
de sus funciones y se respete el principio de minimización del artículo del artículo
5.1.c) RGPD («sean adecuados, pertinentes y limitados a lo necesario en relación con
los fines para los que son tratados»). Naturalmente, esta legitimación no ampara
cualquier uso posterior de los datos personales que resulte incompatible con los
fines «determinados, explícitos y legítimos» para los que han sido obtenidos, pues
vulneraría el principio de limitación de la finalidad consagrado en la letra b) del
artículo 5.1 RGPD. En este sentido, cabe recordar que, a la obligación de
confidencialidad que dimana del RGPD, se suma el deber de reserva que el artículo
16.3 ROF impone a los miembros de las corporaciones «en relación con las
informaciones que se les faciliten para hacer posible el desarrollo de su función». Al
margen de este régimen general de acceso por los representantes locales
únicamente quedan los datos personales que pertenecen a las categorías
especiales enunciadas en el artículo 9 RGPD ( los «que revelen el origen étnico o
racial, las opiniones políticas, las convicciones religiosas o filosóficas, o la afiliación
sindical, y el tratamiento de datos genéticos, datos biométricos dirigidos a identificar
de manera unívoca a una persona física, datos relativos a la salud o datos relativos
a la vida sexual o las orientación sexuales de una persona física»), cuyo tratamiento
solo se considera lícito si concurre alguna de las concretas circunstancias que se
determinan en el propio precepto.
7. En lo que respecta a sus garantías, el derecho de los miembros de las corporaciones
locales a acceder a la información que obre en poder de las entidades a las que
pertenecen cuenta con un régimen completo de recursos, que no solo comprende el
recurso potestativo de reposición y el recurso contencioso-administrativo (art. 52.1
LRBRL) sino que, en atención a su naturaleza de derecho fundamental, goza de una
protección adicional que incluye, tanto el procedimiento especial ante la jurisdicción
contencioso-administrativa, basado en los principios de preferencia y sumariedad,
como el recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional. Y, por otra parte, las
vulneraciones graves de este derecho son susceptibles de integrar el delito tipificado
en el artículo 542 del Código Penal (impedir el ejercicio de los derechos cívicos
reconocidos por la Constitución y las Leyes), como ha confirmado el Tribunal
Supremo en la Sentencia de 26 de marzo de 2025 (ECLI:ES:TS:2025:1211).
Pues bien, al contar esta materia con un régimen jurídico propio, resulta de
aplicación lo establecido en el apartado segundo de la disposición adicional primera
de la LTAIBG, según el cual: «Se regirán por su normativa específica, y por esta Ley
con carácter supletorio, aquellas materias que tengan previsto un régimen jurídico
específico de acceso a la información». En consecuencia, el acceso a la información
en poder de las corporaciones locales por parte de sus miembros se rige
primariamente por lo dispuesto en su normativa reguladora y solo con carácter
supletorio por la LTAIBG.
No obstante, aun cuando el acceso a la información de los representantes locales
dispone, como se ha expuesto, de un régimen jurídico específico que incluye sus
propios instrumentos de garantía, no cabe desconocer que el Tribunal Supremo,
basándose en el carácter supletorio de la LTAIBG, ha considerado que «el hecho de
que en la normativa de régimen local exista una regulación específica, en el plano
sustantivo y procedimental, del derecho de acceso a la información por parte de los
miembros de la Corporación en modo alguno excluye que, con independencia de que
se haga uso, o no, del recurso potestativo de reposición, contra la resolución que
deniegue en todo o en parte el acceso a la información el interesado pueda formular
la reclamación que se regula en el artículo 24 de la Ley 19/2013, de 9 de diciembre,
de transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno» (Sentencia de
10 de marzo de 2022 -ECLI: ES:TS:2022:1033).
De la doctrina jurisprudencial que se acaba de exponer se deriva que los miembros
de las corporaciones locales que consideren vulnerado su derecho de acceso a la
información pueden optar, o bien por seguir el cauce de los recursos administrativos
y judiciales dispuestos en el régimen jurídico específico que regula la materia o,
alternativamente, interponer ante el Consejo de Transparencia (o ante el órgano
autonómico correspondiente) la reclamación prevista en el artículo 24 LTAIBG «con
carácter potestativo y previo a su impugnación en vía contencioso-administrativa».
8. Ahora bien, la atribución de competencias resolutorias en este ámbito a los órganos
garantes de la transparencia pública, en virtud del carácter supletorio de la LTAIBG,
no comporta una alteración del régimen jurídico sustantivo que rige las actuaciones
administrativas cuestionadas, por lo que las reclamaciones interpuestas ante el
Consejo se deberán resolver aplicando primariamente la regulación jurídica
específica de la materia y, solo de manera supletoria, la LTAIBG.
Ello determina que los pronunciamientos que este Consejo puede emitir, en el marco
de una reclamación como la presente, se hallen condicionados por el contenido
sustantivo del mencionado régimen jurídico específico del derecho de acceso de los
miembros las corporaciones locales.
De especial relevancia, a estos efectos, resulta el hecho de que en esta materia rige
la regla del silencio administrativo positivo. Así se deriva, no solo de lo dispuesto en
el artículo 14.2 del ROF: «La petición de acceso a las informaciones se entenderá
concedida por silencio administrativo en caso de que el Presidente o la Comisión de
Gobierno no dicten resolución o acuerdo denegatorio en el término de cinco días, a
contar desde la fecha de solicitud», sino también de lo establecido con carácter
general en el artículo 24.1 de la LPACAP : «En los procedimientos iniciados a solicitud
del interesado, sin perjuicio de la resolución que la Administración debe dictar en la
forma prevista en el apartado 3 de este artículo, el vencimiento del plazo máximo
sin haberse notificado resolución expresa, legitima al interesado o interesados para
entenderla estimada por silencio administrativo, excepto en los supuestos en los que
una norma con rango de ley o una norma de Derecho de la Unión Europea o de
Derecho internacional aplicable en España establezcan lo contrario». Al no existir
norma alguna que disponga lo contrario, una vez transcurrido el plazo de los cinco
días naturales previsto en el artículo 77 de la LRBRL sin que se haya dictado
resolución expresa, las solicitudes de acceso a la información presentadas por los
miembros de una corporación local han de considerarse estimadas por silencio
administrativo.
De conformidad con lo dispuesto en la LPAC, la « estimación por silencio
administrativo tiene a todos los efectos la consideración de acto administrativo
finalizador del procedimiento» (art. 24.2), con la consecuencia de que «la resolución
expresa posterior a la producción del acto sólo podrá dictarse de ser confirmatoria
del mismo» (artículo 24.3).
9. En el presente caso, al haber transcurrido el plazo del artículo 77 LBRL sin haberse
dictado resolución, se han producido los efectos jurídicos del silencio positivo y, en
consecuencia, existe un acto administrativo finalizador del procedimiento que estimó
el acceso a la información solicitada por la concejal reclamante. Constatada esta
situación jurídica favorable a la recurrente, no le es dable a este Consejo eliminar, en
el marco de un procedimiento de reclamación, los efectos jurídicos del silencio
positivo ya producido. Lo impide el principio general de prohibición de “reformatio in
peius” consagrado en el art 119.3 LPAC («la resolución será congruente con las
peticiones formuladas por el recurrente, sin que en ningún caso pueda agravarse su
situación inicial»), que también aplica a este procedimiento.
Por esta razón, no es factible entrar a examinar ahora, tras la estimación de la
solicitud de acceso por silencio administrativo, las alegaciones presentadas. El
Ayuntamiento reclamado tuvo la posibilidad de resolver de manera expresa,
desestimando la solicitud (o estimándola de manera parcial) si lo consideraba
procedente, dentro del plazo legalmente establecido. Del mismo modo, de entender
que la concesión de lo solicitado por silencio debiera considerarse nula, o anulable,
tuvo (y tiene) la posibilidad de proceder a su revisión conforme a lo dispuesto en los
artículos 106 y siguientes de la LPAC. Al margen de ello, la única razón admisible
para denegar el acceso sería que la información no obre en su poder.
10. En definitiva, una vez constatado que existe un acto administrativo presunto
estimatorio y que la administración requerida no ha acreditado en el marco de este
procedimiento la formalización efectiva del acceso en su totalidad procede declarar
vulnerado el derecho de la edil reclamante e instar al Ayuntamiento a restablecer su
plena eficacia, concediendo sin demora el acceso completo a la información
reclamada, salvo que la misma no obre en su poder, circunstancia que deberá
declararse expresamente.
III. RESOLUCIÓN
En atención a los antecedentes y fundamentos jurídicos descritos, procede
PRIMERO: ESTIMAR la reclamación presentada frente al Ayuntamiento de
Almendralejo (Badajoz).
SEGUNDO: INSTAR al Ayuntamiento de Almendralejo a que facilite sin demora a la
persona reclamante la siguiente información relacionada con subvenciones
municipales:
“- Relación de las que hayan sido devueltas;
- Relación de las que hayan sido concedidas y no ejecutadas, durante los
años 2023, 2024 y lo transcurrido de 2025, con indicación, al menos, de:
órgano/convocatoria, beneficiario, cuantía concedida, fecha de concesión,
causa de devolución o de no ejecución, fecha y acto administrativo que la
acuerda y estado actual del expediente.
TERCERO: INSTAR al Ayuntamiento de Almendralejo a que remita a este Consejo
copia de la información enviada a la persona reclamante.
De acuerdo con el artículo 23, número 1, de la Ley 19/2013, de 9 de diciembre, de
transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno
, la reclamación
prevista en el artículo 24 de la misma tiene la consideración de sustitutiva de los
recursos administrativos, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 112.2 de la
Ley 39/2015, de 1 de octubre, de Procedimiento Administrativo Común de las
Administraciones Públicas
.
Contra la presente resolución, que pone fin a la vía administrativa, se podrá
interponer recurso contencioso-administrativo, en el plazo de dos meses,
directamente ante la Sala de lo Contencioso-administrativo de la Audiencia
Nacional, de conformidad con lo previsto en el apartado quinto de la Disposición
adicional cuarta de la Ley 29/1998, de 13 de julio, Reguladora de la Jurisdicción
Contencioso-administrativa
EL PRESIDENTE DEL CONSEJO
Fdo.: José Luis Rodríguez Álvarez